El día 17
de noviembre, los grupos de 3º A, 3º B, 3º C y 2º PMAR, marchamos a Zaragoza
con una excursión organizada por el Departamento de Geografía e Historia y el
Departamento de Orientación.
Cuando se
llegó al Palacio de la Aljafería, dimos una vuelta alrededor de él para
contemplar su majestuosidad y el grupo nos dividimos en dos.
Un grupo
pudo acceder a las 10:00 y el otro tenía que esperarse hasta las 11:00 porque
no se podían hacer visitas simultáneas por limitaciones de aforos debido al
COVID-19.
Mientras un
grupo entró al recinto, el otro fuimos andando hasta la próxima Plaza de Europa
donde se explicó el origen de esa plaza y el simbolismo que tenía el obelisco, el
número de farolas, identificamos las figuras geométricas de su decoración y realizamos
en grupos una serie de ejercicios matemáticos.
A las once
de la mañana, el grupo que terminó la primera visita partió hacia las
inmediaciones de la plaza del Pilar donde hicieron un repaso por sus dos
principales edificios, La Seo y la Basílica del Pilar, comentando rasgos de su
evolución y explicando de dónde venía el término catedral. Siguieron con la
mención de alguna curiosidad sobre la torre torcida de la Iglesia de San Juan
Bautista de los Panetes, la forma continental de su fuente y el estanque de la
plaza, así como del Pasaje del Ciclón, decorado a lo parisino y restaurado y
reacondicionado durante los últimos años.
A
continuación, se desplazaron hacia el Ayuntamiento para observar su ubicación,
así como las características artísticas que presenta su edificio contiguo, la
Lonja. Para terminar la visita, comentamos la importancia de la evolución
artística tan marcada en La Seo y recordamos la historia del Arco del Deán, así
como su famosa leyenda.
En el
Palacio de la Aljafería, aunque un buen número de alumnado ya lo conocía de
excursiones escolares anteriores, había otro que descubría su belleza por
primera vez.
El Palacio
de la Aljafería data de la segunda mitad del siglo XI, cuando el Reino Taifa de
Zaragoza se encontraba en su máximo apogeo tras el hundimiento del Califato de
Córdoba. Literalmente, significa “Palacio de la Alegría” puesto que, a pesar de
ser un palacio fortificado, se comenzó a construir como palacio de recreo del
rey musulmán de Saraqusta.
A lo largo
de su Historia, ha servido de residencia de los reyes cristianos de Aragón, de
los Reyes Católicos, de fortaleza y acuartelamiento militar, de cárcel de la
Inquisición y actualmente, también alberga la sede del Parlamento Aragonés.
Durante la
hora que duró la visita guiada descubrimos los rincones más bellos y
encantadores de este monumento histórico artístico. Pudimos disfrutar del Salón
Dorado y sus decoraciones de arcos mixtilíneos y polilobulados, de sus yesos
y atauriques. Sentimos la magia de volver a la época de Pedro IV el Ceremonioso
y ver el profundo pozo de la torre del Trovador. Experimentamos la
impaciencia de un reo al ser juzgado por el Tribunal del Santo Oficio de la
Inquisición y posteriormente, descubrimos las mazmorras y cómo los presos se
las ingeniaban para crear un ajedrez en el suelo a base de raspar la piedra y
así poder distraerse.
También pudimos
ver el Salón del Trono de los Reyes Católicos, con su bonito artesonado
de madera policromada, decorado con unas piñas colgantes y las insignias de
Isabel y Fernando. En el suelo de la estancia contigua aparece un laberinto de
baldosas verdes y blancas, con formas de flecha que se conoce como la Habitación
de los Pasos Perdidos, pues era el lugar donde los Reyes Católicos hacían
esperar a las personas que demandaban audiencia.
La visita
finalizó con el acceso al Parlamento Aragonés, sede las Cortes de Aragón.
Ambos
grupos tuvimos una hora libre para recorrer las inmediaciones de la Plaza de
Pilar para almorzar y comprar alguna cosa.
Departamento
de Geografía e Historia